Los 10 mejores refranes sobre peces

Porque no es lo mismo “estar bien” que estar “como pez en el agua”, hoy en El Pescaíto nos hemos levantado con ganas de hacerle un homenaje a los refranes. La primera frase resume tu estado general pero es que la segunda le dice al mundo que en ese momento, en ese lugar y haciendo lo que haces eres la persona más feliz del mundo.

Ya lo decía Don Quijote: no hay refrán que no sea verdadero “porque todas son sentencias sacadas de la misma experiencia, madre de las ciencias todas…”. Y aquí hemos tenido la curiosidad de buscar esas sentencias y dichos sobre el pescado, los peces y el mar que nos hacen un poquito más sabios.
Hay para parar un tren, pero recopilamos los que más nos llaman la atención porque dicen que decir refranes es decir verdades. ¡Atentos a nuestra lista y añadid vosotros cuantos queráis!

 

Refranes sobre peces y su significado

– Estar como pez en el agua. Es nuestro favorito y seguro que lo has dicho más de una vez. Trata de imaginar a un pez sobreviviendo fuera de su hábitat… ¿agobiante verdad? Por eso lo usamos cuando queremos decir todo lo contrario, que nos sentimos muy muy cómodos.

– Por la boca muere el pez. En el caso de los peces es obvio: su fin suele venir cuando muerden el anzuelo. Piensa en las veces que has metido la pata por hablar demasiado… En nuestro caso, la palabrería nos pierde bastante a menudo.

– A río revuelto, ganancia de pescadores. Aquí cabe la interpretación pero piensa en quiénes serían los pescadores de esta crisis. Se refiere a que cuando todo está movido hay quienes buscan sacarle tajada al asunto. También podría ser para bien si somos listos.

– El pez grande se come al chico. Volvemos a lo de antes, utilízalo cuando quieras decir que alguien ha abusado de su fuerza o poder

– Donde hay patrón, no manda marinero. Esto ha sido, es y será así siempre porque como buen refrán que es recoge la experiencia de miles de años. El jefe es el que manda.

– El que quiera peces que se moje el culo. Más claro imposible, si quieres algo no hay más narices que lucharlo y es la metáfora perfecta del esfuerzo. Tiene su equivalente en el famoso ‘quien algo quiere, algo le cuesta’.

– Mentir y comer pescado requieren mucho cuidado. Igual que es difícil comerse un pescado con los ojos cerrados, alguna espina te jugaría seguro una mala pasada, en el arte del mentir hay que ser bastante experto para que no te pillen más tarde o más temprano. Antes de hacerlo, piensa.

– El enamorado y el pez, frescos han de ser. Se refiere a las sorpresas que nos regala lo novedoso, lo que se estrena y lo inesperado por encima de lo demasiado experimentado que puede que nos acarree problemas.

Si das pescado a un hombre hambriento, le nutres una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda la vida. Éste nos encanta especialmente porque resume en poquísimas palabras la que debería ser nuestra filosofía de vida. Puede que sea más fácil ayudar a alguien en lo inmediato pero siempre será más efectivo si le apoyas de forma que sea capaz de crecer por sí mismo.

– Año de almejas, año de quejas. ¿Alguien sabe cómo será el 2016?

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