Los secretos de un buen brunch en Granada

Tostadas con tomate y jamón de Trevélez

Si crees que tomar un desayuno a la una de la tarde es misión imposible en Granada, te equivocas. En La Cuchara de Carmela y el Restaurante Carmela se puede desayunar desde las 8:00 hasta que tú elijas porque ésta es una ciudad diversa con gente de costumbres muy diferentes. Nuestra carta puede saciar el apetito de los más madrugadores o de los abonados al brunch, ese tentempié a media mañana que permite mezclar un café con croquetas y una caña con tostadas sin que resulte una broma.

Del desayuno poco hay que decir que no sepamos ya: es la única comida del día en la que nos permiten comer como un rey… Sí hay curiosidades poco conocidas del desayuno, como que aunque nos parezca imposible vivir sin él no entraría ‘formalmente’ en nuestras vidas hasta la Revolución Industrial, que introdujo nuevos horarios y nuevas responsabilidades a las que parecía imposible hacer frente sin un bocado en el cuerpo. Los romanos sólo hacían una comida al día y en la Edad Media estaba mal visto comer antes de misa.

Del brunch se habla mucho últimamente. Es una moda, cierto, pero en realidad esta comida que surge de combinar desayuno y almuerzo es igual de antigua que el desayuno. Nació en el siglo XIX aunque se le atribuyen orígenes diferentes. Unos aseguran que era común entre quienes querían tomar algo después de la misa de los domingos en el barrio del Bronx; otros que era la comida que los sirvientes que tenían permiso los domingos en las grandes mansiones británicas de Nueva York dejaban a sus señores; y hay otros que dicen que quien primero habló del término ‘brunch’ fue Guy Beringer, un periodista que lo definió como una “comida de domingo para los juerguistas del sábado noche”.

Lo cierto es que en los restaurantes Carmela podríamos decir que desayunos y brunches tienen el mismo éxito, por lo que tenemos el mejor surtido de productos para satisfacer a los fans de unos y de otros todos los días de la semana.

Desayuno y brunch en Granada

Todo depende de la hora y de lo que apetezca, pero tanto el Restaurante Carmela como La Cuchara de Carmela ofrecen una variada oferta de bebidas para despertar y recobrar fuerzas. Además del ‘imprescindible’ café, que aquí puede ir desde el café con leche al café doble, el café bombón, el capuchino, el carajillo o el café irlandés, es recomendable una buena dosis de vitaminas gracias a un buen zumo natural de naranja.

Hay quienes prefieren beber tés, y los tenemos de muy diversos tipos: tés negros (como el pakistaní, el Earl Grey o el English Breakfast), tés verdes (el té en su estado original Gunpowder, té moruno o nuestro delicioso té Delicias de la Alhambra) o incluso té sin teína (rooibos con corteza de naranja y flor de azahar).

Los refrescos, la cerveza, el vino o el cava (ya sabes que tenemos buena carta de estos últimos) también son una opción para los más tardíos que prefieran brunchear con una mezcla de todo un poco.

Si el abanico de bebidas es amplio en desayunos y brunches, la comida tampoco se queda corta. A las tostadas más famosas de mantequilla y de aceite y tomate, hay que añadir otras originales variedades que cada día tienen más adeptos: tostadas de jamón serrano, aceite y tomate; de paté; de sobrasada; de atún con tomate; o una que os recomendamos en especial, la de queso con miel de caña, una delicia perfecta para media mañana.

Para los más dulceros también hay bastantes opciones que van desde bollería a suizos o croissants que nos puedes pedir con lo que te apetezca (york y queso, por ejemplo), además de crepes dulces de chocolate, de mermelada, de dulce de leche y caramelo.

Para un perfecto brunch contamos con sándwiches mixtos (york y queso), mediterráneos (pavo, lechuga, tomate y mahonesa) y vegetales (espárrago blanco, huevo duro, tomate y mahonesa); y con nuestras suculentas rebanadas: Catalán (jamón con tomate y aceite), Albaicín (pavo, queso fresco con miel de caña), Realejo (york con mantequilla o tomate) y Sacromonte (sobrasada con queso).

Y siempre el consejo del Carmela será que tomes lo que tomes añadas al menos una pieza de fruta a tu desayuno o brunch para empezar el día como te mereces.

Si prefieres que te lo pongamos fácil te invitamos a probar nuestros desayunos especiales compuestos por zumo de naranja, té o infusión y media tostada, rebanada, pitufo o croissant a elegir.

Los más atrevidos no necesitan recomendación teniendo a mano nuestra carta. No hay límites y, como os decíamos al principio, el secreto de un buen brunch es comer exactamente lo que apetezca: desde unas croquetas a unas berejenas fritas con miel de caña o una ensaladilla rusa… ¡Tú eres el rey!

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